El son es un género musical y de baile, sinónimo de ritmo y cadencia, producto del mestizaje afrocubano y español. Su estructura musical existe en otros países del caribe con otros nombres y variaciones pero aquí hablamos del genuino, del cubano, nacido en las montañas de Cuba y que ahora conocemos con el nombre de Salsa.

Breve reseña histórica

En la actualidad mencionamos con facilidad la palabra Son, inclusive los cubanos, sin imaginar sus orígenes ni cuanto tiempo ha transitado entre nosotros ni cuantas trasformaciones ha experimentado este género musical sea para bien ó para mal.

Desde donde se tienen registros, los primeros sones fueron interpretados alrededor de la segunda mitad del siglo XVI.

Un ejemplo de ello es el "Son de La Mateodora" de 1562 , interpretado por dos hermanas dominicanas "Micaela y Teodora".

 

En su estructura el son contiene elementos de la música Bantú (africana) y la española. Entonces debemos deducir que este fenómeno musical es el resultado de la fusión de dos culturas, básicamente la africana y la española en determinado período histórico y en una muy marcada región geográfica.

 

En consecuencia podemos definir que el movimiento de este género es oriundo de las islas caribeñas colonias de España, a saber, Cuba, República Dominicana,  Puerto Rico, Haití, y los paises latinoamericanos Venezuela y Colombia.

 

Sin embargo, es bueno destacar que su asentamiento como género musical lo obtuvo en Cuba por ser la mayor de las islas de las Antillas y el centro cultural mas concurrido de la época.

 

Por la cercanía con las otras regiones, el son surgió en Cuba en las zonas orientales, es decir, Guantánamo, Santiago de Cuba y Manzanillo y sucesivamente se fue extendiendo al resto del país. Esto sucedió por los años 1892 aproximadamente.

Como antecedentes del Son cubano aparecen el ñongo, el nengón y el changüí de las zonas de Baracoa y Guantánamo. Estos ritmos se interpretaban básicamente con Tres, Bongó y Marímbuto (instrumento de origen africano hecho con cajón y cuerdas).

No fue hasta 1909 ó 1910 que llegó el son a La Habana capital de Cuba.

 

Aunque se escuchaban algunas interpretaciones de alguno que otro músico venido del oriente del país, en La Habana la influencia de la burguesía española no permitía la difusión de ese tipo de música por considerarla marginal, no solo por el origen de los interpretes, sino por venir de la zona rural del país y proceder de las clases mas pobres y simplemente porque era lo realmente masivo y popular.

 

La llegada a La Habana del Son fue posible por el gran reclutamiento en la capital de soldados provenientes de los pueblos del oriente del país. 

Fue el Trío Oriental (en realidad un sexteto) el primero en presentarse oficialmente en La Habana interpretando sones. Este Trío Oriental posteriormente se llamó el Sexteto Habanero. 

 

Un reflejo de lo que anteriormente decimos es que en los anales de Cuba el baile nacional es el Danzón y no el Son, algo inexplicable para muchos.

Formatos musicales de las Agrupaciones de Son 

Al hablar de los formatos de los intérpretes del Son debemos lógicamente remitirnos en primer lugar a los instrumentos utilizados que tienen que ver con lo que anteriormente señalamos cuando hablamos de la fusión de dos culturas. Desde la parte africana se aportó la base a través de la Percusión, en cuanto a la española aportó nada más y nada menos que la armoniosa Guitarra. Ahora bien, estos instrumentos se fueron adaptando a las necesidades del género y dio lugar al surgimiento de otros instrumentos muy propios del Son como la Guitarra Tres y la Clave cubana.

 

Las primeras formaciones de Son las constituyeron básicamente los tríos. Como particularidad de estos formatos tenemos que al menos dos de los tres integrantes eran vocalistas. Los instrumentos podían variar entre Guitarra, Maracas, Bongó y Clave. Es decir que descontando la Guitarra que era imprescindible, los demás instrumentos eran escogidos por los integrantes según su interés y posibilidades musicales. Obsérvese que excepto la Guitarra los demás eran instrumentos todos de Percusión menor. El emblema de formato antiguo de trío sonero lo constituye el Trío Matamoros fundado en 1920.

 

Rápidamente las exigencias sonoras y la incorporación del pueblo y de nuevos músicos al género y la creación de nuevos instrumentos musicales provocaron la aparición de los Sextetos. A diferencia de los sextetos de cuerdas tradicionales que interpretaban música clásica que en la época pululaban en Cuba, estos Sextetos Criollos estaban conformados por mezcla de músicos populares y de academias. La instrumentación más usada en estos grupos era: Guitarra, Bajo, Bongó, Maracas, Clave, Trompeta, Guitarra Tres. En dependencia de las posibilidades vocales de cada agrupación se optaba por un instrumento u otro. Generalmente los vocalistas eran excelentes ejecutores de las Claves y las Maracas y/o Guitarra.

 

Como emblema de Sextetos de la época tenemos al Sexteto Habanero y al Sexteto Nacional de Ignacio Piñeiro. A Ignacio Piñeiro se le atribuye el mérito de la introducción de la Trompeta y el Contrabajo, así como de realizar las fusiones con otros géneros como guajira-son, rumba-son, son-pregón, guaracha-son, bolero-son, etc.

 

En estos inicios también hay que destacar al Gran Arsenio Rodríguez que incorporó en su formato dos Trompetas, Tumbadora y Piano.

 

Sucesivamente y por las causas anteriormente expuestas, es decir, el auge del género, la incorporación de músicos de mayor instrucción y el avance tecnológico en la industria musical y de difusión, los formatos fueron creciendo pasando por Cuartetos, Septetos, Sonoras, Conjuntos, Orquestas, Bandas, etc.

 

En realidad, se puede asegurar que el son es interpretado en la actualidad por cualquier formato musical, inclusive aparece con nombres como salsa, salsa en dos y mambo para los bailadores.

 

No podemos dejar de señalar en esta breve reseña histórica del Son la influencia de Haití y la cultura francesa, así como de otras culturas como la asiática que se encuentran representadas en la música cubana de la época.

 

Por cercanía geográfica, a Cuba llegaron los músicos y la música francesa más popular de entonces que eran La Danza y La Contradanza. Esto enriqueció hacia la segunda mitad del siglo XX la vida musical popular de Cuba ya que a ello debemos el surgimiento del Danzón, el Danzonete, el Cha Cha Chá y la creación de las orquestas llamadas Charangas.

 

A diferencia de las formaciones musicales que hasta entonces conocíamos las Charangas incluyeron al Violín, el Violonchelo, La Paila ó Timbal, la Flauta y el Piano. 

Mientras tanto las otras orquestas o bandas utilizaban Trompetas, Trombones, Saxofones, Congas, etc. Lógicamente con el tiempo esto se fusionó y es por eso que la riqueza musical de Cuba en materia de música Popular bailable es incalculable. Ejemplo de estas orquestas Charangas lo son Enrique Jorrín y La Orquesta Aragón, Neno González, Original de Manzanillo, Ritmo Oriental, etc. 

 

Es decir que a partir del surgimiento de estas formaciones musicales el Son obtuvo otro matiz y se vio enriquecido no solo por la cantidad de instrumentos, sino por la calidad de los músicos que empezaron a formar parte de estas agrupaciones.

Atendiendo a la procedencia del Son podemos dividirlo básicamente en Son Montuno Son Tradicional.

 

El Son Montuno, como lo indica la palabra es el que se cultivó e interpretó siempre en las montañas ó en los campos de Cuba, fundamentalmente en las zonas orientales donde surgió. El Son tradicional se le llama al interpretado en La Habana y otras capitales occidentales del país. 

 

Existen algunas sutiles diferencias entre estas formas de interpretar y bailar el Son

Por ejemplo el Son Montuno presenta una cadencia más lenta con relación al Son Tradicional y generalmente es más acentuada la base de la música, es decir, el Bongó y el Bajo o Contrabajo.

 

En los Guateques (fiestas campesinas) las mujeres que iban a bailar usaban vestidos generalmente blancos pero con adornos florales y coloridos. Los hombres también vestían de blanco con pañuelos de colores en el cuello y sombrero de yarey (paja o fibra entretejida).

 

Las parejas de baile en la capital usaban ropa normal para bailar el Son, y hasta pudiera decirse que ropa elegante o de salón.