La Kizomba como baile es una evolución de la ombligada de la Massemba, en el que las parejas se abrazan para acompañar el ritmo de las músicas más lentas y cadenciadas. Con la modernización y el contacto de los angoleños con la cultura portuguesa y el exterior, sobre todo los viajeros marítimos angoleños que traían discos de música extranjera, en los años cincuenta, la sociedad luandesa se volvió permeable a la absorción de los ritmos procedentes del extranjero: G.V., tango, merengue y baladas de la música popular brasileña, responsables de la aproximación de parejas en el baile, dando origen a las famosas “pasadas”, que tuvo grandes figuras: Mateus Pelé do Zangado, João Cometa, Joana Pernambuco, Adão Simão, entre otros excelentes bailarines. 

Con el cierre de las principales discográficas, tras la independencia de Angola, el “zouk” acabó dominando las fiestas (kizomba), y una parte sustancial de las emisiones musicales de las emisoras radiofónicas de Luanda. Encuentro rítmico del semba con el zouk, el género kizomba acabó dominando el gusto de los jóvenes en los años ochenta.   

Aunque tributario de las técnicas de construcción textual de Paulo Flores y de los préstamos a nivel de los sintetizadores, de Ruca Van-Dúnem, Eduardo Paím es considerado uno de los fundadores del género kizomba. 

No debemos olvidar que los proyectos musicales Kijila I, II y III, producto del reencuentro de Eduardo Paim, en Portugal, con Ruca Van-Dúnem, Ricardo Abreu y Luandino, pueden ser considerados un marco importante en la formación de la estructura rítmica del género kizomba.    

 

En un momento en que el zouk dominaba las fiestas (kizomba) y parte sustancial de las emisiones musicales radiofónicas de las emisoras de Luanda, lo que más se oía y se bailaba en las Kizombas acabó adquiriendo la denominación del género que se estaba formando entonces. El género kizomba, encuentro rítmico del semba con el zouk, la conocida música de las Antillas Francesas, acabó siendo el resultado de esta fusión, creándose un estilo que se emancipó en el contenido textual y en la estructura rítmica. 


Aunque tributario de las técnicas de construcción textual de Paulo Flores y de los préstamos a nivel de los sintetizadores, de Ruca Van-Dúnem, Eduardo Paím es, indiscutiblemente, un nombre de referencia ineludible en la historia de la música popular angoleña por la influencia que ejerció en los jóvenes de su generación y en las que se afirmaron posteriormente en los años ochenta, y la crítica lo considera de forma unánime uno de los fundadores del género kizomba.

 

No debemos olvidar que los proyectos musicales Kijila I, II y III, producto del reencuentro de Eduardo Paim, en Portugal, con Ruca Van-Dúnem, Ricardo Abreu y Luandino, pueden ser considerados un marco importante en la formación de la estructura rítmica del género kizomba.  De la massemba, baile de ombligada, surgió el semba, que a su vez en contacto con el zouk, dio origen a la Kizomba, desdoblándose en la tarrachinha.